¿Sabes cuál es el secreto de un bronceado de infarto que dura todo el verano y se prolonga un poco más allá? Una piel SANA y CUIDADA.

Por más que nos empeñemos, si la piel no está bien cuidada, exfoliada, hidratada y preservada de las agresiones externas durante todo el año (no solo en los meses de verano y no solo del sol, hay mucho más agentes externos e internos que inciden en la salud y la belleza de la piel y a los que es buena idea mantener a raya), en verano no se va a poner así ella sola por arte de magia, e incluso el sol puede convertirse en uno de sus peores enemigos si no la cuidamos como debe.

Ya sabéis que una de las máximas del Salón, desde que lo abrimos (y pronto hará tres añazos) es llegar a la belleza a través de la salud, en todos los aspectos de la misma. Por eso, este año me he propuesto que el sol no nos pille desprevenidas en la Operación Bronceado y vengo con el Diccionario de la A a la Z para conseguirlo.

Tranquilas, que no necesitamos todas las letras. Las fundamentales son cinco. Vamos a verlas:

E de Exfoliación: un bronceado uniforme, radiante y luminoso sólo se consigue cuando llevamos de base la piel muy cuidada y en perfectas condiciones para tomar el sol. Por eso, lo primero que debes hacer es exfoliar bien tu cuerpo y rostro antes de exponerte a los rayos solares. No hacerlo puede acarrearte manchas o un moreno desigual. Es aconsejable exfoliar la piel del cuerpo una vez a la semana (o una vez cada quince días) y la de la cara, una vez al mes. Vente al Salón si quieres reiniciar tu piel y liberarla de todas las toxinas, radicales libres y elementos que a lastran en el día a día. Te encantarán nuestros tratamientos personalizados con Decléor.

H de Hidratación: mantener una piel bonita y luminosa requiere un ritual completo de hidratación y nutrición mediante la que pueda recuperarse y regenerarse una vez que hemos eliminado de ella todas las células muertas. Escoge una crema o loción adecuada para tu tipo de piel y procura usar una específica para la cara.

C de Crema (solar): escoge siempre una crema solar de calidad, testada clínicamente y que haya pasado por todos los controles de calidad de producto que se exigen en la UE. Observa a rajatabla las instrucciones de aplicación (sobre todo en lo que se refiere a las reaplicaciones y al uso con el agua) y, a la hora de elegir el factor, cuanto más blanca seas, más factor necesitarás. Recuerda que, por mucho que tardes en broncearte, siempre es mejor que quemarse y despellejarse. Eso sí que no es nada hermoso (ni sano). ¡Ah! Y no te olvides del aftersun para cuando llegues a casa y te duches tras un día de piscina o playa.

P de Precaución: al tomar el sol, cuidado con la piel del escote, el pecho, la cara (sobre todo, la nariz) y el empeine de los pies. Son las zonas más sensibles al sol y las que antes se queman si no tienes cuidado, de modo que, cuando te pongas la protección solar, procura aumentar el factor en estas zonas y también aplicarla con más frecuencia sobre ellas. Incluso en el caso de cremas que aseguren en su prospecto que son compatibles con el agua o que duran muchas horas, procura aplicar al salir del agua y cuando vayas notando la piel seca.

T de Termoprotección (para el cabello): para ello, procura mantenerlo más hidratado que el resto del año (si sólo usas mascarilla una vez a la semana, por ejemplo, pasa a usarla en cada lavado cuando tomes el sol), tápalo con un sombrero o un pañuelo cuando salgas a tomar el sol en horas de radiación alta, trata de no abusar del secador y del uso de planchas alisadoras (y, si lo haces, no te olvides de aplicarte antes productos termoprotectores) y lávalo siempre al llegar a casa después de haberlo mojado en el mar o la piscina, pero sobre todo, en el mar. Los rayos UV, junto con la sal marina, dañan el cabello, lo debilitan, le restan brillo y cuerpo y lo vuelven quebradizo, e incluso pueden decolorarlo. Procura realizar estos pasos siempre que salgas a tomar el sol o si pasas muchas horas en la calle en verano, para que en septiembre sigas teniendo el pelo tan bonito como siempre.

¿Ves qué fácil? Apúntate las palabras clave para mantener al sol a raya este verano sin renunciar a una piel morena y bonita. Vente al Salón si necesitas consejo, reiniciar tu piel antes de las vacaciones o llevarte productos que ayuden a cuidar tu piel y tu pelo antes, durante y después del verano. ¡Te estamos esperando!

Tenemos servicio de tocador sin cita todos los días y no cerramos a mediodía. ¿Cuándo vienes?

Nos leemos,

Ana

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