Este fin de semana se celebran en Cuenca numerosas fiestas de Halloween (aunque a mi me siga gustando más decir Todos los Santos, pero lo que se lleva es lo que se lleva) y seguro que muchas de vosotras ya tenéis pensado de qué os vais a disfrazar y cómo os vais a maquillar.

Yo quería hacer hoy un post terrorífico, pero terrorífico de verdad. Así que, en lugar de contaros algunas ideas de maquillaje o peinado para Halloween (que seguro que vosotras ya los tenéis más que mirados y elegidos), lo que os voy a contar son doce tendencias de belleza que son para salir corriendo sin mirar atrás.

Cardados, capeados imposibles, pero efecto sucio… ¿os están dando ya ganas de gritar?

  • Pestañas con grumos: es el último grito en maquillaje, hasta el punto de que venden líneas específicas para que las pestañas queden así. Gritos de horror es lo que me provocan a mi (y a muchas de las lectoras del blog, que lo comentaron en su momento). Una cosa es tener poca destreza al maquillarte y otra salir llena de pegotes a la calle.
  • Bubble nails: otra tendencia que esperemos no se difunda mucho, porque es como tener canicas en lugar de uñas. A veces me pregunto… ¿de dónde saldrán estas tendencias? La inventiva de la gente a veces parece sacada de la tienda de los horrores.
  • Pelo estilo “sucio”: una cosa es el efecto mojado, que no a todas nos queda bien pero que bien hecho, igual que el cabello pulido, puede quedar perfecto con algunos looks. Pero el efecto “pelo sucio” merece pasar a la Galería de los Horrores Beauty con méritos propios. Con el cuidado que ponemos siempre al lavarnos el pelo… ¿y lo vamos a tratar para que parezca que no lo hemos hecho? Ridículo como poco.
  • Uñas mal pintadas (a propósito): otro símbolo de descuido personal que se convertía en tendencia momentáneamente era el de llevar las uñas mal pintadas (o bien con “morreras” o bien despintadas a trozos) como si estuvieran bien. Algunas tendencias, os lo he dicho ya otras veces, no las termino de entender.
  • Uñas puntiagudas: si las quieres para un disfraz de bruja o de personaje malvado, pues bien. Pero el boom del nail art trajo a nuestras vidas estas uñas que acaban en punta y que hacen que las manos parezcan garras. Es cierto que los diseños de la mayoría de ellas son una pasada, pero a mi el acabado pinchante no me convence. ¿Y a vosotras?
  • Capeados extremos (80’s style): ¿Recordáis el peinado que llevaba Goldie Hawn en La muerte os sienta tan bien? Una melena capeada al máximo desde la mismísima raíz y con la que una parecía un perrete. En los 80 perfecta pero en la actualidad… Horror. Lo malo de esto es que está a punto de volver a ponerse de moda. El “shag” (del que os hablaré la semana que viene) tiene la culpa. Ya veréis, ya. Escalofríos, me entran.
  • Cardados imposibles: que los lleváramos tan contentas en los 80 y luego Helena Bonham Carter para su personaje en la saga Harry Potter, pues pase. Pero ahora ya… mejor no.
  • Maxicejas: se pusieron de moda hace unos años y menos mal que no llegó la sangre al río (o al menos no del todo). Una cosa es llevar las cejas pobladas de Elizabeth Taylor o adaptar el estilo a las de Cara Delevigné y otra muy distinta que las cejas sean dibujadas y te ocupen media frente. El horror. Otra variante de esta tendencia fue la de dejarse las cejas a lo salvaje, sin arreglar ni nada. Sin palabras.
  • Pestañas de Minnie: está muy bien maquillarse las pestañas para que parezcan más largas y abundantes, incluso ponerse postizas si las nuestras son más bien escasas y cortas. Pero cuando tu batir de pestañas abanica a todos los de la sala, igual es que te estás pasando. La tendencia “millones de pestañas” y “pestañas kilométricas” es una de las más excesivas que he visto últimamente. ¿Os la imagináis combinada con las maxicejas? Digna del pasaje del terror.
  • Tight gap: esta tendencia, además de ser una estupidez, es peligrosa. Parece que de momento ya no está en boga y esperamos que no vuelva. Nuestras piernas son preciosas como son, tengan hueco entre ellas o no. ahí reside la gracia de la variedad corporal: cada cuerpo es único y como tal hay que amarlo y valorarlo.
  • Body bridge: otra tendencia tan trasnochada como la anterior era ésta, que se refería a la depresión entre caderas que queda cuando estás tumbada. Y digo yo… ¿quién se va a fijar en semejante sandez? De verdad que yo a veces no entiendo las tendencias. Malo es que sean feas pero… ¿nocivas para la salud? Terror en estado puro.
  • Hombreras: seguro que al leer ésta os estáis riendo (¿a que sí?). Yo lo estoy haciendo mientras la escribo. Vale, no es una tendencia de belleza estrictamente pero… terrorífica sí que es, no me digáis que no. Ahora vemos las fotos aquellas de chaquetas y camisas con hombreras y nos parecen de todo menos bonitas pero en la época… en la época ¡arrasaron! Bueno en la época y hace dos temporadas, que se pusieron de moda las hombreras puntiagudas en las chaquetas. No es que pegara con tanta fuerza como entonces, pero algo hubo. Cómo cambian las modas. Menos mal.

¿Qué me contáis? Lo peor de todo es que todas hemos llevado al menos alguna de estas tendencias en algún momento de nuestra vida (y, como era lo que se llevaba en ese momento, nos veíamos guapas y todo). El horror hecho tendencia de belleza. No lo quiero ni pensar.

¿Cuáles habéis llevado vosotras? Contadme, que la vergüenza compartida se lleva mejor jajaja.

Nos leemos,

Ana

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar